ESTÁNDAR DEL GALGO
ESPAÑOL

GALGO ESPAÑOL
I. Aspecto
general y carácter
Perro lebrel de
buen tamaño, eumétrico,
subconvexo,
sublonguilíneo y
dolicocéfalo. De
esqueleto compacto,
cabeza larga y estrecha,
tórax de amplia
capacidad, vientre muy
retraído, y cola muy
larga. Tren trasero bien
aplomado y musculado.
Pelo fino y corto o duro
y semilargo.
Temperamento y
comportamiento: de
carácter serio y
retraído en ocasiones,
aunque en la caza
demuestra una gran
energía y vivacidad.
Proporciones
importantes: estructura
sublonguilínea; diámetro
longitudinal brevemente
superior a la alzada a
la cruz. Deben buscarse
la proporcionalidad y la
armonía funcional, tanto
en estática como en
movimiento.
Utilización: perro de
caza de liebres a la
carrera, en rápida
persecución y guiándose
a la vista. Igualmente
ha sido empleado y puede
acosar otras piezas de
pelo, como conejos,
zorros e incluso
jabalíes; pero la
primordial utilización
de la raza ha sido y es
la caza de liebres a la
carrera.
II. Cabeza
Descripción en conjunto:
proporcionada con el
resto del cuerpo, larga,
enjuta y seca. La
relación cráneo-hocico
es 5/6; longitud del
cráneo 5, longitud del
hocico 6.
Líneas cráneo-faciales
divergentes.
El
conjunto cráneo-hocico
visto desde arriba a de
ser muy alargado y
uniforme; con hocico
largo, estrecho.
Trufa: pequeña, húmeda y
de mucosas negras.
Hocico: largo, de perfil
subconvexo, con ligero
acarneramiento del borde
superior hacia la trufa.
Caña nasal estrecha.
Labios: muy juntos. El
superior cubrirá
justamente al inferior.
El inferior no
presentará comisura
labial marcada. Finos,
tensos y de mucosas
oscuras.
Dientes: fuertes,
blancos y sanos. Mordida
en tijera. Caninos muy
desarrollados. Existen
todos los premolares.
Ojos:
pequeños, oblicuos,
almendrados;
preferiblemente oscuros,
de color avellana. De
mirada tranquila, dulce
y reservada.
Párpados: de piel fina,
mucosas oscuras. Muy
pegados al globo ocular.
Orejas: de ancha base,
triangulares, carnosas
en su primer tercio y
más delgadas y finas
hacia el final, que será
en punta redonda. De
implantación alta. En
atención, semierectas en
su primer tercio con las
puntas dobladas hacia
los laterales. En
reposo, en rosa pegadas
al cráneo. Ejerciendo
tracción llegarán muy
próximas a la comisura
de ambos labios.
III. Cuello
Largo, de sección
ovalada, plano, esbelto,
fuerte y flexible.
Estrecho en la parte de
la cabeza, continuando
con ligero
ensanchamiento hacia el
tronco. Borde superior
ligeramente cóncavo.
Borde inferior casi
recto con ligera
convexidad central.
IV. Cuerpo
Visto de conjunto:
rectangular, fuerte y
flexible. De pecho
ampliamente
desarrollado, vientre
muy recogido; dando
sensación de fortaleza,
agilidad y resistencia.
Línea
superior: con ligera
concavidad sobre el
dorso y convexidad sobre
el lomo. Sin
interrupciones bruscas y
sin oscilaciones durante
el movimiento, dando
sensación de gran
elasticidad.
Cruz:
simplemente marcada.
Dorso: recto, largo y
bien definido. Las
costillas con amplios
espacios intercostales y
aplanadas. El costillar
ha de ser bien visible y
marcado. El perímetro
torácico será
ligeramente superior a
la alzada a la cruz.
Lomo:
largo, fuerte, no muy
ancho y de borde
superior arqueado con
compacta y larga
musculatura, dando
sensación de elasticidad
y fortaleza. La altura
del lomo en su parte
central puede sobrepasar
la alzada a la cruz.
Grupa: larga, poderosa y
en pupitre. Su
inclinación es superior
a los 45° con respecto a
la línea horizontal.
Pecho: poderoso, aunque
no muy ancho; profundo
sin alcanzar el codo y
muy largo hasta las
costillas flotantes.
Punta del esternón
marcada.
Vientre y flancos:
vientre bruscamente
recogido desde el
esternón; agalgado.
Ijares cortos y secos;
flancos bien
desarrollados.
V. Cola
De nacimiento fuerte e
inserción baja, discurre
pegada entre piernas
afinándose
progresivamente hasta
terminar en punta muy
fina. Flexible y muy
larga; sobrepasa
ampliamente el corvejón.
En reposo, caída en
forma de hoz con gancho
final muy acusado y
lateralmente inclinado.
Remetida entre piernas
con gancho final que
casi roza el suelo por
delante de los miembros
posteriores; es una de
las posturas que más
tipicidad confieren a la
raza.
VI. Extremidades
delanteras
Vista de conjunto:
perfectamente aplomadas,
finas, rectas y
paralelas, metacarpos
cortos y finos y pies de
liebre.
Espalda: seca, corta e
inclinada. La escápula
ha de ser sensiblemente
más corta que el brazo.
Brazo: largo, de mayor
longitud que la
escápula, muy musculado,
con codos libres aunque
pegados al tronco.
Antebrazo: muy largo;
huesos bien definidos,
con tendones bien
marcados, rectos y
paralelos. Almohadillas
carpianas muy
desarrolladas.
Metacarpo: ligeramente
inclinado, fino y corto.
Pies:
de liebre. Dedos
apretados y altos.
Falanges fuertes y
largas. Tubérculos y
almohadillas duros y de
buen desarrolladas.
Angulaciones:
Ángulo escápulo-humeral:
110°.
Angulo húmero-radial:
130°.
VII.
Extremidades traseras
Vista de conjunto:
potentes, huesos bien
definidos, musculosos de
musculatura larga y bien
desarrollada.
Perfectamente aplomadas
y de correctas
angulaciones. Corvejones
bien marcados;
metatarsos cortos y
perpendiculares al
suelo; pies de liebre
con dedos altos. Dan
sensación de potencia y
agilidad en el impulso.
Muslos: muy fuertes,
largos, musculados y
tensos. El fémur lo más
perpendicular posible.
Vistos desde atrás
presentarán una
musculatura muy marcada
a simple vista; larga,
plana y potente, su
longitud es 3/4 de la de
la pierna.
Pierna: muy larga, de
hueso marcado y fino.
Musculada en su parte
superior; menos en la
zona inferior, con clara
apreciación de venas y
tendones.
Corvejones: bien
marcados con nítida
apreciación del tendón,
que estará muy
desarrollado.
Metatarso: fino, corto y
perpendicular al suelo.
Pies:
de liebre, al igual que
en los miembros
anteriores.
Angulaciones:
Ángulo coxo-femoral:
110°.
Ángulo femoro-tibial:
130°.
Ángulo del corvejón:
superior a los 140°.
Movimiento: el
movimiento típico es
naturalmente el galope.
El trote ha de ser
largo, rasante a tierra,
elástico y potente. Sin
tendencia a la
lateralidad y sin
ambladura.
VIII. Piel
Muy pegada al cuerpo en
todas sus zonas, fuerte
y flexible; de color
rosado. Las mucosas han
de ser oscuras.
IX. Pelo
Tupido, muy fino, corto,
liso; repartido por todo
el cuerpo hasta los
espacios interdigitales.
Ligeramente más largo en
la parte posterior de
los muslos. La variedad
de pelo duro semilargo
presenta mayor aspereza
y longitud de pelo, que
puede ser variable;
aunque siempre repartido
uniformemente por todo
el cuerpo llega a
presentar una barba y
bigotes en la cara,
sobrecejas y tupé en la
cabeza.
X. Color
Indeterminado.
Se consideran como
colores más típicos y
por orden de preferencia
los siguientes: Barcinos
y atigrados más o menos
oscuros y de buenas
pigmentaciones. Negros.
Barquillos oscuros y
claros. Tostados.
Canelas. Amarillos.
Rojos. Blancos.
Berrendos y píos.
XI. Tamaño
Alzada a la cruz:
Machos de 62 a 70 cm.
Hembras de 60 a 68 cm.
Se admite sobre la
alzada un margen de 2 cm
para ejemplares de
proporciones excelentes.
XII. Defectos
Cualquier
desviación de los
criterios antes
mencionados se considera
como falta y la gravedad
de ésta se considera al
grado de la desviación
al estándar.
Faltas leves:
•
Cabeza ligeramente ancha
o poco cincelada.
•
Perfil del hocico recto,
hocico puntiagudo.
•
Parietales acusados.
•
Ausencia de algún
premolar.
•
Mordida de pinza.
•
Cola ligeramente corta,
sobrepasando pobremente
el corvejón.
•
Cicatrices, heridas y
excoriaciones durante la
temporada de caza.
Faltas graves:
•
Cabeza grande.
•
Cráneo excesivamente
ancho y hocico
puntiagudo.
•
Depresión naso-frontal
muy marcada.
•
Ejes cráneo-faciales
paralelos.
•
Belfos y papada marcada.
•
Prognatismo superior
moderado.
•
Ausencia de canicas no
debidos a traumatismos.
•
Ojos claros, redondos,
saltones o prominentes.
• Ectropión, entropión.
•
Orejas cortas, erectas o
pequeñas.
•
Cuello corto y redondo.
•
Línea dorsolumbar
ensillada.
•
Alzada al riñón inferior
a la alzada a la cruz.
•
Grupa corta, redonda o
poco inclinada.
•
Perímetro torácico
escaso.
•
Costillas en tonel.
•
Flancos cortos.
•
Musculatura muy
globulosa, redonda y
poco alargada.
• Aplomos incorrectos,
dedos separados,
corvejones de vaca.
•
Almohadillas débiles.
Real Decreto 558/2001,
de 25 de mayo, por el
que se regula el
reconocimiento oficial
de las organizaciones o
asociaciones de
criadores de perros de
raza pura.
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